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Historia

¿Guerra o paz?

27/01/2006 :: El fin de la unión entre Suecia y Noruega en 1905 es uno de los escasos ejemplos de una disolución pacífica de una unión en el siglo XX. Sin embargo, estuvo acompañada de movimientos militares, y siempre existió en el fondo la amenaza de guerra. Durante el verano y el otoño de 1905, Suecia y Noruega hicieron grandes preparativos para la guerra. En ambos países hubo pequeños grupos, aunque extremistas, dispuestos a ir a la guerra por la causa de su orgullo nacional. La atmósfera era extremadamente tensa e inestable, y hubo una especie de carrera armamentística por ambas partes, que habría podido llevar a una guerra entre Noruega y Suecia, en el peor de los casos. Se podría haber producido una solución violenta al conflicto de haber sido dictada por motivos ultranacionalistas y heroicos o causada por accidente o malentendidos durante la campaña de propaganda militar . No había otros motivos para una guerra. Los factores estructurales y políticos apuntaban a una solución amistosa.

La unión entre Suecia y Noruega fue una unión distendida. Los países eran autónomos en la mayoría de los aspectos. La razón principal de la unión era la defensa común, pero no hubo organización de la defensa compartida. En cuanto a los asuntos internos, el comercio, la industria y la cultura, Suecia y Noruega eran vecinos independientes. La unión tenía significado sólo a través del rey común y la política exterior. No hubo tampoco disputas en la frontera o problemas minoritarios entre Suecia y Noruega. Un intento de Suecia para dejar las cosas como estaban al principio habría sido posiblemente acogido con unánime resistencia por los noruegos. No habría estado en armonía con el objetivo de la defensa común como base para la unión. En otras palabras, había poco que ganar de una acción militar contra Noruega. Las Grandes Potencias también presionaban a Suecia para que mostrase moderación en las conversaciones. El destronamiento del rey y la separación de la unión fueron originariamente un ataque a la figura de la unión. El hecho de que el rey mismo expresara inmediatamente la opinión de que no se utilizarían armas contra Noruega fue un mensaje poderosísimo para el resto de Suecia. Aunque los lazos formales entre Suecia y Noruega fueron pocos, había interacción y contactos amplios entre los dos países. Las similitudes lingüísticas, culturales y religiosas promovieron el entendimiento entre los dos vecinos. Ambos países tenían tradiciones de paz y arbitraje, y el movimiento laborista sueco mostró solidaridad con sus camaradas noruegos.

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Mobilized soldiers, September 1905Foto: The National Library

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