La bella capital de Noruega Oslo, la famosa ciudad de Bergen y el tren histórico Flåm era algunos de los atraciones que visitó el periodista de radio argentino Jerónimo Biderman Núñez entre el 9 y el 19 de febrero 2011. Los programas sobre Noruega fueron transmitidos en el canal Sonido Radio Argentino.
Gente sencilla y auténtica
Biderman Núñez confesó que llegó a Noruega con el extendido prejuicio de que se iba a encontrar con un pueblo frío con gente cerrada.
- Fue todo lo contrario, dice el periodista después su llegada a Argentina.
- La calidez de los noruegos es digna de imitar. Gente sencilla, atenta, servicial y auténtica. Eso, sobre todo, auténtica. Nunca olvidaré mi paso por Noruega. Y de algo estoy seguro: voy a regresar, dice.
Bergen - una ciudad mágica
Dicen que Bergen es una ciudad lluviosa pero para Biderman Núñez la visite a Bergen fue un experiencia llena en sol.
- Después de acomodar mis cosas en el hotel, salió el sol. Dicen que Bergen es una ciudad lluviosa, muy lluviosa. Pero yo tuve 72 horas de pleno sol y una temperatura agradable, comenta el periodista.
- Mi recorrido por Bergen me llevó a descubrir una ciudad mágica: un conmovedor punto de encuentro entre la historia cultural del pueblo noruego y la naturaleza en estado puro que ofrecen las montañas que rodean el lugar.
Pintoresco Tren de Flåm
Desde Bergen viajò en tren hacia la pequeña ciudad de Myrdal, abordó el Tren de Flåm (Flåmsbana), una de las más importantes y espectaculares atracciones turísticas de Noruega. El Tren de Flåm serpentea desde Myrdal hasta Flåm 865 metros más abajo, enclavado en la esquina más interior del fiordo Aurlandfjord.
- Creo que fueron los 45 minutos más impactantes que pude vivir a bordo de un ferrocarril. El tren parte de la alta montaña y finaliza su recorrido al nivel del mar, en pleno comienzo del Fiordo de Aurland.
- La nieve todo lo cubría. El blanco era sublime, haciendo perfecto juego con la acelerada cuchilla montañosa. El pequeño pueblo de Flâm es un espejo de cualquier concepto que uno tenga del intimismo y la sencillez. El fiordo es una maravilla. Mis caminatas por las montañas no las olvidaré jamás. Allí, el silencio es estruendoso. Se siente. Se disfruta. Las cuevas de hielo que se forman con el agua congelada merecen una buena contemplación. En síntesis, Flâm y el fiordo de Aurland son lugares que no se olvidan.
Oslo en inverno
- Llegué a Oslo un domingo al mediodía. Me lancé a recorrer los parques y áreas de recreación que tiene la ciudad. Son tan bellos como interminables. Los chicos jugando con sus trineos, los grandes caminando sobre la nieve bajo el sol. Una pintura ideal para quienes vivimos en climas templados, casi monótonos - recuerda el periodista.
Al día siguiente visitó al Parque Tryvann 20 minutos afuera el centro de Oslo.
- A los que nos gusta esquiar, se nos hace agua la boca al pensar en tener un sensacional centro de esquí a menos de media hora de nuestro lugar de trabajo. La pasé muy bien allí, disfrutando de la buena compañía de centenares de chicos y adolescentes noruegos que disfrutaban de su escolar Día de Esquí.
Biderman Núñez recorrió muchos lugares en Oslo antes su regreso a Argentina.
- La ciudad de Oslo merece ser caminada de punta a punta y necesitaría páginas enteras para narrar sus atractivos. Déjenme recomendar, al menos, cuatro cosas: el Museo Munch, el Museo de Barcos Vikingos, el Museo Folclórico de Noruega y el Centro Nobel de la Paz. Perdón, son cinco: nadie que visite Oslo se puede perder una visita al Palacio Real.