”Por fin entra en vigencia la prohibición. Con la Convención hemos contribuido para hacer el mundo más seguro, hemos reforzado el derecho humanitario y sobre todo: los afectados recibirán ayuda”, expresó el Canciller noruego, Jonas Gahr Støre.
Cumpliendo con la Convención, Noruega destruirá todos sus municiones de racimo dentro de los próximos meses. También contribuirá con 100 millones de coronas noruegas por año al proyecto de remoción y ayuda a las victimas de las bombas de racimo.
Desde la Conferencia de Firma en Oslo el 3 de Diciembre de 2008, se han sumado 104 países a la iniciativa noruega. Uruguay ya ratificó la Convención, mientras Bolivia y Paraguay la firmaron en Oslo. La Argentina participó en el proceso hasta la Conferencia de Firma, pero todavía no la ha firmado.
La Convención prohíbe el uso, producción, almacenamiento, compra y venta de municiones en racimo. También obliga a los países a destruir todos sus municiones en racimo, limpiar zonas afectadas y brindar ayuda a las víctimas.
La Convención de Municiones en Racimo fue negociado en Dublin en 2008, por iniciativa noruega y através de un pacto único entre países, las Naciones unidas, la Cruz Roja y organizaciones humanitarias.